
los detalles son imprescindibles en cualquier mentira, mezclar datos ciertos con otros falsos también, añadir números exactos, citas precisas, utilizar siempre el lenguaje más apropiado, popular o científico, hasta parapetarse con todo lo necesario en una aventura que, si no fuera por la vanidad de quien miente, crecería como verdad. pero el talento se resiste a no ser admirado.
después de leer el gabinete de un aficionado, de perec.